‘’Si el vestido para una novia ha de ser un reflejo de ella misma,
la costura debe entenderse, entonces, como arte, artesanía y paciencia a partes iguales”.

Alejandra Valladares Zulueta finaliza sus estudios universitarios en Diseño de Moda en 2016. Durante esos años se forma en diversos campos dentro del sector, participando en firmas como Caramelo, Tommy Hilfiguer o Carolina Herrera. Es durante esta etapa cuando, como proyecto final de carrera, nace la idea de una firma centrada en la alta costura a medida.

Pese a que el primer Valzú recorre el altar en 2016, las primeras etapas de la firma se cocinan a fuego lento. Los comienzos nunca son fáciles, y en Valzú nos enorgullecemos de que los nuestros tampoco lo hayan sido. Durante estas primeras etapas, la marca no dispone de un taller o un espacio con el que atender a sus clientes, pero crece, pese a todo, de la mano de su creadora, quien combina otros empleos por el día con la confección de sus sueños durante las noches.

En 2018 Alejandra centra toda su atención en Valzú, y decide especializarse a fondo en el arte y la técnica de la alta costura, absorbiendo los principales valores que ahora son parte fundamental de la firma: El slow-fashion y la importancia de cuidar la materia prima, así como el valor de conocer y controlar todos los pasos en la creación de cada vestido. En 2020, y ante un éxito creciente, abre sus primeros espacios de atención al público en la Plaza de España de Vigo y en la Plaza del Callao de Madrid.

En Mayo de 2021 presenta su primera colección para novias e invitadas, con el nombre de Vista-Alegre, en homenaje a la casa de sus antepasados, y con el firme propósito de situar la alta costura con esencia gallega en la órbita de los grandes ateliers del país.